Bajamos en Paiporta, ellas querían saber. La Nostra está cerca de la parada del Metro. Aun así nos perdimos. Una tostada con tomate, el aceite es bueno. Llegaron y fuimos directamente al grano: la economía creativa es una realidad compleja.

Arrugada, feúcha incluso, la chufa es tan humilde que en muchos lugares la consideran una mala hierba, pero en Valencia han elevado su pequeño tubérculo a la categoría de manjar, porque con ella elaboran una de las bebidas más sabrosas del mundo, la horchata.

Sequer lo Blanch participa en el reportaje sobre la conservación y la mejora de los cultivos como herramientas para evitar la desaparición de las variedades tradicionales.

En sus ojos se refleja la huerta de Alboraya, un activo de L’Horta Nord. Un paisaje que decora los grandes ventanales de “Sequer lo Blanch”. José Belloch decidió que era el lugar perfecto para que sus clientes gozaran de los valores de su tierra, la huerta y sus frutos, una atmósfera de calma y un recorrido entre el núcleo urbano y el Mar de Alboraya. Hablamos de cómo llegó a decidir transformar una casa de labranza en un espacio para el secado de la chufa y la oferta de productos derivados de ella, como la horchata y sus combinaciones con chocolate, con zumo de calabaza, etc. “Creo en la huerta como un patrimonio que hay …

On a broiling Mediterranean afternoon, there is nothing quite as refreshing as a glass of iced ‘horchata’

"Out in the countryside, whitewashed agricultural buildings stand among fields of lush greenery, waving in the breeze like undersea grasses — the leaves of the chufa plant. In the distance I spy a barraca, one of the pitch-roofed, thatched dwellings that were once common in the huerta but are now rare and endangered. Blocks of flats and motorways now surround this shrinking slice of rural life."