La horchatería Sequer lo Blanch, situada en la huerta de Alboraya, ha elaborado durante este invierno y primavera un novedoso chocolate de horchata que ha tenido una excelente acogida entre su clientela y se ha convertido en el producto más demandado de su horchatería, después de la clásica horchata.

En palabras de Jose Belloch, responsable de Sequer lo Blanch, este chocolate se diferencia del tradicional en que es tremendamente digestivo y no da la sensación de pesadez de otros chocolates ni acidez. “Se caracteriza por un primer sabor dominante a cacao, en el paladar resulta muy suave, cremoso, sedoso casi delicado, con un dulzor final que recuerda a la horchata, en un primer momento la horchata potencia el sabor del cacao y en el retrogusto nos sorprende con un recuerdo a la misma horchata”, afirma Belloch.

El éxito del producto les ha decidido a incluirlo en la carta, al menos, hasta la llegada del verano.

Sequer lo Blanch abrió sus puertas en 2011 y está ubicada en un singular escenario; un típico secadero de chufas donde la familia Belloch, propietaria de la horchatería, se ha dedicado durante generaciones al cultivo, secado y comercialización de la chufa de Valencia. La apertura de la horchatería supuso según Jose Belloch, el logro de una antigua aspiración; trasladar al consumidor final la horchata elaborada con sus chufas tal y como ellos entienden que debe ser la auténtica horchata de chufa de Valencia; carente de limón y canela y en el justo punto de dulzor, además de difundir la cultura alrededor de la chufa a través de talleres y rutas por la huerta y por su secadero.