Volver a lo importante, volver a las raíces.

Sabemos que el Sequer lo Blanch es un lugar especial. Sin embargo, no creemos que sea por su tradición, su localización o su gastronomía.

El Sequer es un lugar donde dar un paso atrás significa coger aire, donde lo nuevo se vive con los valores de siempre.

Cocinamos, preparamos, bailamos, organizamos… un conjunto de actividades gastronómicas, culturales y sociales con el objetivo de que puedas pararte, aprender, inspirarte y reconectar con tu esencia.

José Belloch

Pepe Belloch

Nuestra filosofía pone foco en lo local,
aprovechando y agradeciendo lo que el
entorno y la naturaleza nos ofrece.

Queremos ser ese cambio necesario
desde una posición honesta y
colaborativa.

Un poco de historia

Los Belloch-Giner y el Sequer lo Blanch

La historia de la familia Belloch-Giner y el Sequer lo Blanch empezó con la reconquista del Reino de Valencia de Jaume I, cuando en reconocimiento de nuestra familia en la contienda, el Rei Jaume I concede tierras y casa en la zona conocida como Rafelterras (Llibre de Repartiment) y así figuraron como testigos de la aprobación de los Fueros del Reino de Valencia.

Durante siglos hemos forjado nuestra andadura como agricultores y mercaderes, con nuestra principal actividad en la Lonja de Valencia y con la chufa como producto de referencia.

Tras 777 años de sucesiones en los que se acumularon experiencias, costumbres y vivencias, en 2011 José Belloch decide inaugurar el Sequer lo Blanch como un espacio abierto al público. Un proyecto que desde el inicio ha reflexionado sobre la huerta y sus posibilidades, y que supone un cambio sustancial en la forma de entender nuestra supervivencia.

Nuestra huerta, nuestro patrimonio.

La pureza y el respeto hacia la horchata tradicional

Con estos valores y tras casi 8 siglos de trabajo de la chufa, en el Sequer lo Blanch seguimos tratando con total respeto la materia prima.

Impulsados por la energía de Jose Belloch, y luchando contra los oligopolios de las grandes compañías, apostamos por la recuperación de los métodos artesanales de elaboración y venta propia frente a la horchata industrial.

Queremos ser a la horchata lo que las bodegas y los enólogos son al vino. Como la barrica para el vino, la clave de la horchata es la maduración de este tubérculo en los secaderos, donde regulamos la entrada de aire seco de poniente y el húmedo de levante. Con el trabajo en el campo a manos de nuestros agricultores, la transformación bioquímica de la mejor chufa y ningún otro aditivo más que agua y azucar, obtenemos nuestra horchata de color blanco roto, con ribetes dorados y poso natural.