SEQUER LO BLANCH UN ESPACIO ÚNICO DE LA HUERTA VALENCIANA

Sequer lo Blanch es el escenario de un conjunto de ofertas gastronómicas y culturales, que se configuran desde Alboraya, a cuantos quieren disfrutar de la acción creativa en ámbitos como el de la chufa y la horchata, la coqueta de la huerta, los arroces con sabores y aromas singulares, las verduras y frutas de temporada y productos de los territorios colindantes, de las comarcas próximas.

El espai Sequer lo Blanch está constituido por un equipo de personas que dirige José Belloch. Personas que comparten el liderazgo en cada una de las áreas de trabajo: el campo, la horchatería, el gastrobar, los mercados abiertos, los encuentros culturales en torno a la música, la agroalimentación, la mediterraneidad, y las artes plásticas.

JOSÉ BELLOCH & SEQUER LO BLANCH

Historia de la familiar

La historia de la familia Belloch-Giner empieza con la reconquista del Reino de Valencia por Jaume I, en reconocimiento a la colaboración de nuestra familia en esta contienda, el Rei Jaume I concede tierras y casa en la zona conocida como RAFELTERRAS, (Llibre de Repartiment) y figuran como testigos de la aprobación de los FUEROS DEL REINO DE VALENCIA, comienza nuestra andadura como agricultores y mercaderes de la Lonja de Valencia, con la chufa como producto de referencia, tras el paso de los siglos, (1234- 2011, …777 años de experiencias costumbres y vivencias) el 15 de julio de 2011, se inaugura SEQUER LO BLANCH, y a partir de entonces se hace público y visible el proyecto de un visionario que inmediatamente genera una nueva reflexión sobre la huerta y sus posibilidades, y con toda probabilidad una nueva forma de ver la huerta y su supervivencia renacimiento.

José Belloch y su local Sequer Lo Blanch son a la horchata lo que los enólogos y las bodegas a la cultura del vino. Inspirado en la moderna enología de rutas turísticas y catas con sumilleres que han puesto de moda el atractivo por la elaboración y degustación de los caldos de uva, este productor de chufas de Alboraia (Valencia) se convirtió hace tres años en restaurador haciendo de su antiguo secadero un nuevo concepto de horchatería, ubicada en plena huerta valenciana, que pretende revolucionar desde lo artesanal la percepción sobre este preciado líquido y divulgar la proximidad y protección de una joya paisajística única en Europa.

Su estirpe cultiva el paisaje milenario de Alboraia desde hace ocho siglos, cuando sus antepasados recibieron de Jaime I casa y tierras en compensación por el servicio prestado en la conquista de Valencia. De 45 años y formado en Dirección de Empresas y Marketing, Belloch suministraba como comerciante de chufas a las grandes firmas lácteas hasta que, tras las fusiones, llegara el oligopolio y la pérdida de márgenes comerciales en el mercado. Entonces decidió cambiar la horchata industrial por recobrar el método artesanal de elaboración y la venta propia.

Como la barrica para el vino, la clave de la horchata reside en la maduración de este tubérculo menudo en los secaderos o andanas —los lofts de las casas de labrador—, regulando con persianas la entrada del seco aire de poniente o del húmedo levante. “El maestro horchatero no existe. El secreto está en el campo, el agricultor y la transformación bioquímica de la chufa”, explica Belloch en su local para 260 comensales rodeado de hanegadas de chufa rebosantes de hojas verdes de medio metro.

El relato de su horchata de autor se divide en tres elementos primarios: chufa de calidad, cultivada en sus terrenos y de un productor amigo, con un reposo de dos o tres años; azúcar para ensalzar el sabor y agua para transmitir el producto de color blanco roto con ribetes dorados y poso, el distintivo de la verdadera horchata. Nada de canela ni de limón para disfrazar imperfecciones, ni del blanco inmaculado del líquido industrial de tiendas, bares o puestos callejeros. “No es un refresco para merendar ni engorda, se puede tomar en todas las comidas y sus virtudes son digestivas, vasodilatadoras y generadoras de insulina”, apunta Belloch, quien experimenta una nueva forma de chocolate a la taza y alioli elaborados con chufa.

Referente en revalorizar la vida en la huerta, Belloch revolucionó hace ocho años el sector al solicitar los permisos técnicos para transformar su secadero en un establecimiento entre campos de chufa. En lugar de apreciarla como salvación de un espacio amenazado, su propuesta fue vista como un desafío para las tradicionales horchaterías de asfalto. “Todos hablan de la protección de la huerta, pero todo son excusas que impiden proyectos en ella”, relata quien tramitó su queja en el Parlamento Europeo para abrir su local al público.

Cuando la producción de chufa de Valencia solo abastece la mitad del mercado interior, Belloch alerta sobre la desidia de los agricultores. “La construcción arrasó, pero el abandono de la huerta es aún peor”.

QUÉ HACEMOS

Sequer lo Blanch configura su oferta adaptándose a los frutos de la huerta en temporada, a los perfiles de la demanda de los ciudadanos que lo visitan, a la evolución de las propuestas creativas. La chufa forma parte de sus propuestas más dulces, singularmente a través de la horchata, pero también de otros postres que enriquecen una velada al atardecer, o un desayuno en medio del campo.

Las coquetas de la huerta tienen estructura e ingredientes variados, hechas con diferentes tipos de harina y formatos de cocción, según la temporada y la hora del día.

Mercaditos de frutas y verduras de temporada en mañanas de domingo elegidas en función de la capacidad de la oferta. Celebrando jornadas en las que una fruta o una verdura tendrán el carácter de protagonistas.

Sesiones de intercambio de la palabra en torno a temas que tengan que ver con la economía creativa de Alboraya, y la función de la huerta como nexo de unión entre los núcleos urbanos del interior y de la playa.

Fiestas para disfrutar de la calidad de bandas y/o de cantantes que tengan la capacidad de hacernos llegar nuevos perfiles del arte musical en diferentes ámbitos como el del blues o la canción tradicional.

Sequer lo Blanch es el escenario de un conjunto de ofertas gastronómicas y culturales, que se configuran desde Alboraya, a cuantos quieren disfrutar de la acción creativa en ámbitos como el de la chufa y la horchata, la coqueta de la huerta, los arroces con sabores y aromas singulares, las verduras y frutas de temporada y productos de los territorios colindantes, de las comarcas próximas.

El espai Sequer lo Blanch está constituido por un equipo de personas que dirige José Belloch. Personas que comparten el liderazgo en cada una de las áreas de trabajo: el campo, la horchatería, el gastrobar, los mercados abiertos, los encuentros culturales en torno a la música, la agroalimentación, la  mediterraneidad, y las artes plásticas.